martes, 19 de junio de 2012

Que el cine no me abandone nunca.

Hoy tenía ganas de salir. Muchas ganas de salir, pero se pinchó todo. Entonces se rompe la delgada línea que separa mi superficialidad de mi profundidad. Si, así de inestable estoy. Me pongo de mal humor, porque se que el fin de semana tengo que trabajar sábado y domingo, por ende no da que salga. Además las opciones que tengo para salir en mi lugar de origen son decadentes, por ende...tampoco da que salga. 
Bueno, podría aprovechar para avanzar con el estudio que desde este último tiempo está siendo monótono, improductivo y sin sentido. Mmmmm o mejor llamo a mi pareja para que me contenga por esto que es una pavada, pero que me estresa en fin...llamo a esa persona que está a mi lado, que me acompaña, que me hace el aguante en todo como lo hago yo. Ah no pará, cierto que estoy sola. 
 ¿Cómo arreglo momentáneamente todo esto? Me alquilo una película (gracias Dios por el arte), compro chocolates y saco turno en la peluquería para teñirme el pelo. Mi universo entre lo superficial y lo profundo vuelven a equilibrarse. Mañana será otro día para intentar hacer las cosas un poco mejor y acá...no pasa naranja.

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